7 consejos de estudio basados en evidencia para niños
Revisado porel Comité Asesor Médico y Pedagógico
Aviso: este artículo tiene fines educativos, se basa en investigación revisada por pares y no sustituye el consejo médico o diagnóstico profesional.
La mayoría de los consejos de estudio son folclore. Estos siete hábitos no: cada uno se apoya en investigación revisada por pares y puede empezar esta misma noche.
¿Por qué autoevaluarse supera a releer?
Releer parece productivo porque el texto se vuelve familiar, pero la familiaridad no es memoria. Recuperar de memoria obliga al cerebro a reconstruir la huella, y eso es lo que la hace duradera.
En estudios escolares, quienes se autoevalúan superan de forma constante a quienes releen el mismo material durante el mismo tiempo.
¿Cómo espaciar las sesiones?
El mismo tiempo repartido en varios días produce mucha mejor retención que un único bloque. Repasos a 1, 3 y 7 días interrumpen el olvido justo cuando empieza.
Para un examen del viernes: 20 minutos el lunes, miércoles y jueves en lugar de dos horas el jueves por la noche.
¿Cuánto importa dormir?
Durante el sueño el hipocampo reproduce y consolida lo aprendido. Un niño que estudia tarde y duerme poco suele recordar menos que uno que duerme bien.
Los escolares necesitan de 9 a 11 horas. Proteger la hora de dormir en semana de exámenes es una de las mejores decisiones posibles.
Atención, pausas y movimiento
La memoria de trabajo es limitada y se fatiga. Bloques de 20-30 minutos con una pausa real mantienen la precisión mucho más alta que una maratón.
Algo de ejercicio antes de estudiar mejora la atención: diez minutos fuera son preparación, no tiempo perdido.
Evidencia y fuentes
Investigación revisada por pares en la que se basa este artículo.
The critical role of sleep in memory consolidation and learning
National Library of Medicine (PMC) · PMC · 2016